LA LLEGADA DE LOS ESPAÑOLES
Durante miles de años, los aborígenes de América vivieron sin saber que existían otros pueblos y civilizaciones al otro lado del océano Atlántico.
En Europa tampoco sabían que los aborígenes existían en un enorme continente. Pero en el siglo XV, los europeos empezaron a navegar los grandes mares.
Y así un día llegaron a América.
¡Qué sorpresa descubrir paisajes y personas tan distintas! ¿Qué habrán pensado unos y otros al conocerse!
UN TIEMPO DE VIAJEROS
Hace unos 518 años, no existían las heladeras ni otras formas de conservar los alimentos con las que hoy contamos para mantener en buen estado y darle más sabor a la comida, se usaban especias, como la pimienta, el clavo de olor o la canela. Con ellas también se hacían remedios. En Europa escaseaban todas las especias, y todos loa comerciantes las llevaban desde China, la India y otras partes de Asia conocidas como el Lejano Oriente. Así también compraban seda, perlas y otros artículos de lujo.
Los viajes entre Europa y el Lejano Oriente eran muy largos. Los caminos atravesaban desiertos y valles y parte del viaje se hacía por mar. Muchas veces, la mercadería se arruinaba durante tanto tiempo de marcha. Además había bandidos y piratas que asaltaban a los comerciantes.
Además, los turcos otomanos, un pueblo de Asia, conquistaron el territorio por donde pasaban los viajeros y exigieron un pago por atravesar sus tierras. Era hora de buscar otros caminos.
¿Y VAMOS EN BARCO?
Portugal era uno de los países europeos más alejado de Asia. A los reyes portugueses se les ocurrió una idea muy arriesgada: viajar al Lejano Oriente por mar rodeando el continente africano. Crearon una escuela para preparar buenos navegantes, quienes se lanzaron a explorar los mares. Poco a poco recorrieron las costas africanas y en ellas fundaron puertos. Después de muchos años conocieron el sur africano y desde ahí viajaron por mar hasta la India.
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